Artículo

Historias de vida independiente

Para festejar nuestro cumple número 18, traemos una nueva historia de vida independiente. En esta oportunidad, conversamos con Silvia, mamá de Magali Boggón, artista de la sede de Villa Ballester.

Acompañar, brindar herramientas y confiar en las posibilidades: así fue el camino de Silvia junto a Magaly, que hoy, a sus 24 años, construye una vida cada vez más autónoma. Les invitamos a leer el testimonio de Silvia

Magali tiene 24 años y es la primera de mis tres hijos, tiene Síndrome de Down. Nació a término con una cardiopatía de la cual fue operada de muy chiquita y hoy tiene marcapasos. Lo primero que yo necesitaba saber era lo que tenía que hacer, aparte de llevarla a una pediatra. Buscamos asesoramiento y llegamos a ASDRA donde nos indicaron la estimulación temprana, que pudimos comenzar después de la cirugía. Comenzó el jardín integrada, luego, a los 6 años, la escuela especial, que era lo que nos habían dicho; fuimos cambiando de instituciones a lo largo de su vida escolar. Con mi marido siempre le marcamos que ella tenía que ser independiente y siempre tratamos de darle las herramientas necesarias para que pueda valerse sola en la vida. Pudimos ver primero la persona y después el síndrome. Costó, sí. Llevó tiempo y dedicación; yo dejé de trabajar para llevarla a las terapias: fonoaudióloga, psicopedagoga, psicóloga. Todo lo que me decían que necesitaba, la llevaba. Todo para que ella pueda evolucionar y pueda valerse por sí sola.

Cuando Magui tenía 10 años conocimos Las Ilusiones y empezó con teatro, teatro musical y, como la danza le gustaba desde muy chiquita, también empezó danza. Hace danza desde los 5 años, la llevaba para su motricidad y nunca más dejó de bailar; no sabía que iba a ser lo que más le gustara. 

La fuimos acompañando todo lo que pudimos en su crecimiento y hoy está yendo a un centro laboral que se llama CEDICAS, en la parte de venta digital, donde graba promocionando las cosas que venden. Está contenta, va avanzando y está entusiasmada porque lo toma como un trabajo, porque va, ficha y le pagan una mensualidad (simbólica). Es una formación con salida laboral real.

Hoy es una chica de 24 años que tiene su ocupación, su grupo de amistades, tiene su novio, con el que ya hace un año que están juntos; con la familia del novio los llevamos al cine y otras veces a tomar algo, pero ellos se manejan de forma independiente nosotros solo los llevamos hasta el lugar. Magali también está con AT dos veces por semana para tener autonomía en la vía pública, además de ir Casa Tao a las pernoctadas y boliche.

Una historia de vida independiente que habla de oportunidades y de todo lo que puede suceder cuando primero vemos a la persona. ¡Gracias, Silvia!

1 Reply to “Historias de vida independiente”

  1. Vamos por mas historias como está felicitaciones a esa familia que nunca bajo los brazos y dejó de acompañarla besos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *